Ventajas del aislamiento térmico

El aislamiento térmico de la envolvente de un edificio es una acción muy importante si queremos tener mejoras energéticas considerables. En arquitectura existen varias soluciones técnicas para aislar térmicamente un edificio, pero los SATE son la manera más eficiente. En invierno reducimos la pérdida de calor que se escapa desde dentro hasta fuera; mientras que en verano es todo lo contrario, el aislamiento térmico nos ayuda a bloquear el calor entrante del exterior.

Los aislantes tradicionales como los pilares o los cantos de forjado crean fácilmente puentes térmicos (zonas donde se transmite más fácilmente el calor que en las zonas aledañas). Así pues debemos de cubrir nuestra vivienda con un buen aislante térmico ya que las ventajas son considerables:

– Garantizar el confort de la vivienda ya que mantiene estable la temperatura interior independientemente de las condiciones exteriores.

– Minimizar la pérdida de calor tal y como hemos explicado anteriormente.

– Aumentar la eficiencia energética del edificio porque los edificios son los responsables de más del 40% de la energía consumida en nuestro país, de la cual el 50% se pierde a través de los cerramientos opacos del edificio.

– Reducir un 30% los gastos en aclimatación: Las pérdidas y ganancias de calor a través de las fachadas corresponden a más de un 30% del total de la energía consumida de una casa unifamiliar.

Así pues, esperamos que una vez leído las ventajas que aporta un buen aislamiento térmico no dudéis en instarlo lo antes posible.